Trayectoria
Nuestra relación con la escultura comenzó muy pronto. Desde jóvenes estuvimos vinculados a la creación de esculturas destinadas a la reproducción y venta, desarrollando una experiencia profundamente ligada al oficio, los materiales y los procesos artesanales.
Al llegar a Madrid, nuestro camino nos llevó al mundo de la escenografía para cine y publicidad, trabajando inicialmente en distintos talleres especializados. Con el tiempo decidimos crear nuestro propio taller, donde desarrollamos esculturas, ficticios y decorados para numerosas producciones cinematográficas, publicitarias y culturales.
Esta etapa nos permitió participar en proyectos muy diversos, realizando trabajos para películas como El laberinto del fauno, Balada triste de trompeta, de Álex de la Iglesia, o El hombre que mató a Don Quijote, de Terry Gilliam. También colaboramos en producciones publicitarias, como una campaña de Captain Morgan, con diseño de producción de Nathan Crowley, y en proyectos culturales como la recreación tridimensional de la obra Sol de la mañana, de Edward Hopper, para el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Después de años dedicados al cine, la publicidad y la realización profesional de encargos, decidimos orientar toda esa experiencia hacia la enseñanza de la escultura.
Así comenzó nuestra etapa como academia: un espacio en el que transmitir no solo una técnica, sino también una forma de entender y vivir la escultura, basada en el oficio, la práctica y el conocimiento directo de los materiales y los procesos.
Galería de ficticios para cine
